Un argentino compró el dominio Google.com.ar y generó un revuelo en redes: Nicolás Kuroña, el “dueño” por pocas horas.

“Vi que el dominio estaba disponible y lo compré”, contó en Twitter el joven. Insólito: el sitio del buscador estuvo caído hasta que se lo restituyeron a la compañía.

“(…)Los nombres de dominio son para la Internet lo que los numeros para la red telefonica(…).

El titular de una marca ( en este caso Google) puede asi encontrarse con alguien que ha obtenido un nombre de dominio que es su marca.(…) En estos casos puede haber una infracción marcaria si hay confusión o aprovechamiento indebido del prestigio ajeno. Se seguiran las reglas para resolverlo que existen en el derecho marcario(…).

Los tribunales han reaccionado rápidamente y con eficacia contra quienes han obtenido nombres de dominio con mala fe. Lo han hecho en cantidad de oportunidades los jueces de primera instancia, en fallos rara vez apelados por el demandado. (OTAMENDI: 345-349).(…)”.

Para consultas por defensas marcarias complete el formulario de la web.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *